La cabeza al revés para ver el mundo en su lugar, la circense cuestiona los límites del cuerpo y de la mente en una actuación impresionante. Como una confidencia, nos lleva a su historia vertiginosa y nos pone en movimiento. Al ofrecernos una inmersión en su universo, la artista nos sumerge en nuestra propia interioridad, en una gran respiración compartida. La cabeza al revés para ver el mundo en su lugar, la circense cuestiona los límites del cuerpo y de la mente en una actuación impresionante. Como una confidencia, nos lleva a su historia vertiginosa y nos pone en movimiento. Al ofrecernos una inmersión en su universo, la artista nos sumerge en nuestra propia interioridad, en una gran respiración compartida.
Fuente: Nantes Métropole
