En escena, tres cuerpos se apoderan de un relato sobre el cuerpo femenino y su paso por los años con ternura y ligereza.
Sin saber cómo ni por qué, nos lanzan a la vida de una niña, de una adolescente y después de una joven mujer. A veces es divertido, otras no tanto. ¿Cómo evoluciona este cuerpo femenino con el paso de los años? ¿Por qué así y no de otra manera? ¿Me pertenece realmente? Todavía no conozco todas las palabras para decirlo, pero todo lo que sé es que estoy aquí, os hablo y este es mi cuerpo.
Fuente: paris.fr — foto: Romane Ortali
