Esta exposición invita a los visitantes a un viaje en las fronteras entre lo real y la ficción, al descubrimiento de los vínculos entre cartografía e imaginario. Porque si los mapas suelen trazar los contornos de tierras conocidas, también dan forma a territorios imaginarios que prolongan, interpretan o personalizan el mundo real.
Desde el paraíso terrenal hasta la Atlántida, desde el Eldorado hasta el mundo de Narnia y desde los territorios de Game of Thrones hasta los de Final Fantasy, los visitantes descubren numerosas obras maestras cartográficas conservadas en el departamento de Mapas y Planos de la BnF, así como importantes préstamos del museo Guimet, de la British Library, de la Biblioteca Bodleiana de Oxford, de la Biblioteca Real de Bélgica y de la Biblioteca Apostólica Vaticana. Reunidas de este modo, estas piezas excepcionales hacen dialogar diferentes espacios-tiempos, suscitando reflexión, diversión o ensueño, y recuerdan que es necesario imaginar el mundo para poder representarlo. Recorrido de la exposición – Un viaje en cuatro escalas La exposición conduce a los visitantes de todas las edades muy cerca de tesoros raramente mostrados al público y se despliega en cuatro escalas. La primera nos lleva a mundos inexplorados y sumerge al visitante en el corazón de la iconografía cartográfica. Más allá de los trazados geográficos, los mapas integran figuras fabulosas tomadas de fuentes antiguas y religiosas y transmitidas a través de las enciclopedias medievales. Estas criaturas pueblan los márgenes de las tierras conocidas y dan testimonio de la manera en que el imaginario se proyecta sobre los territorios por descubrir. El visitante explora así cinco continentes, acompañado de criaturas quiméricas que serán progresivamente desterradas de los mapas en el siglo XVIII. La segunda presenta los mundos legendarios, esos lugares imaginarios que se creyeron reales. Mezclando realidad y maravilla, los cartógrafos les atribuyeron una localización terrestre: la Atlántida, el reino del presbítero Juan, el Eldorado o el paraíso terrenal toman forma en el globo. Esta sección lleva al visitante al límite de los mundos terrestres y celestes. Los mapas extraoccidentales, especialmente los budistas con la representación del monte Meru, dan testimonio de una voluntad de anclar en el espacio lugares míticos de fuerte carga simbólica y cosmológica. La tercera explora los mundos literarios, donde la ficción emancipa las construcciones geográficas de la realidad. Estos mapas imaginarios confieren consistencia a los universos narrativos, desde el realismo hasta la fantasía. El visitante deambula así desde La isla del tesoro hasta Narnia, desde Final Fantasy hasta Game of Thrones. Para cerrar el viaje, la cuarta escala considera el mapa en su dimensión evocadora y subjetiva y hace dialogar obras antiguas y obras de artistas contemporáneos que se inspiran en la cartografía. El arte deconstruye el dispositivo cartográfico para revelar la construcción de una visión colectiva del espacio, mostrando que toda representación del mundo nace del imaginario.
Tarifa: De 0 a 10 euros.
Fuente: paris.fr — foto: BnF
