Su obra revolucionó la cronología del arte moderno. Por primera vez en Francia, descubra el universo visionario de Hilma af Klint (1862-1944), pionera de la abstracción que permaneció mucho tiempo en la sombra. Desde sus grandes composiciones hasta sus obras secretas, su arte combina colores, formas y símbolos con una audacia fascinante.
Formada en la Real Academia de Bellas Artes de Stockholm, Hilma af Klint llevó una doble vida artística: una práctica figurativa acorde con las expectativas de su época; y, en secreto, una producción radicalmente vanguardista, alimentada por la teosofía y el espiritismo, que exploraba la armonía cósmica y las fuerzas invisibles. Ya en 1906, mucho antes que Kandinsky o Malevitch, creó audaces composiciones en las que los colores vivos, las formas geométricas y los motivos orgánicos anticipaban las grandes corrientes del arte moderno. Espirales, círculos y haces dan testimonio de una libertad creativa absoluta y confieren a sus pinturas una dimensión universal y atemporal. Con este motivo, el Grand Palais y el Centre Pompidou presentan su obra maestra: el ciclo de las Pinturas del Templo (1906‑1915), que incluye la monumental serie Los diez mayores. La exposición también pone de relieve las múltiples fuentes de su inspiración (esoterismo, arte popular y cultura científica) y cuestiona el papel de las mujeres, durante mucho tiempo ignorado, en la historia del arte moderno. Esta primera exposición monográfica en Francia revela asimismo un destino excepcional. Hilma af Klint decidió mantener ocultas sus obras abstractas y dispuso que permanecieran selladas durante veinte años después de su muerte. Hubo que esperar hasta 1986 y la exposición The Spiritual in Art en Los Angeles para que su obra se diera finalmente a conocer al gran público. Una oportunidad única para descubrir a una artista que, adelantada a su tiempo, trasciende las fronteras entre el arte, la ciencia y la espiritualidad.
Precio: De 0 a 15 euros.
Fuente: paris.fr — foto: The Moderna Museet, Stockholm
