Para su novena exposición en la galerie Mathgoth, Jace ocupa en Paris más de 300 m2 en un espacio temporal XXL, a dos pasos de la Bibliothèque François Mitterrand. Cœur Sensible no es solo una exposición: es un recorrido inmersivo, totalmente gratuito y abierto a todo el mundo, a través de la mirada del artista, su humor, su sensibilidad y su forma de comentar nuestra época. Esta novena colaboración confirma una fidelidad poco común: más de 15 años de trabajo conjunto.
El Gouzou de Jace Joven grafitero, Jace comprendió pronto que pintar y repintar constantemente las 4 letras de su blaze podía acabar siendo aburrido. Necesitaba encontrar otra firma de la que no se cansara. Una firma que pudiera repetir y hacer vivir. Así nació el Gouzou, en 1992. Un alter ego con el que todo se vuelve posible. Sin rasgos, sin edad, con un único color de piel y viviendo casi desnudo, sobre el papel el Gouzou no tenía precisamente todas las cartas en la mano para conquistar el mundo. Y, sin embargo, se ha convertido en una de las figuras más reconocibles del street art mundial, visto en más de cuarenta países, solicitado tanto por instituciones como por marcas, y respaldado por una comunidad de fans que lo coleccionan, lo fotografían y, a veces, incluso se lo tatúan. Para esta exposición, Jace ha decidido articular su trabajo en tres partes diferenciadas, deliberadamente contrastadas y comprometidas: una mirada sobre nuestra sociedad imprevisible, un homenaje a Tchernobyl cuarenta años después de la catástrofe, y una reflexión sobre el amor como la única respuesta posible. Un mundo que se tambalea En esta primera parte, Jace presenta obras pintadas sobre vallas, soportes metálicos y piedras de construcción, materiales recuperados directamente del espacio urbano. Jace observa nuestro mundo con una mirada crítica y sin complacencia. El Gouzou se convierte en revelador de lo que incomoda, un elemento irritante que señala los absurdos, las contradicciones y los excesos de nuestra época: crisis climáticas, conflictos que se suceden, lógicas económicas que aplastan, dirigentes ebrios de poder… Jace no da lecciones ni condena, simplemente desplaza nuestra mirada. Con un toque de ironía, introduce un ligero desequilibrio que basta para sacar a la luz lo invisible. En nuestro mundo incierto, angustiante y a menudo desquiciado, su mirada sigue siendo lúcida y tierna. Es esa mirada afilada la que marca toda la exposición. Tchernobyl, 40 años después Esta segunda parte de la exposición conmemora el 40.º aniversario de la catástrofe de Tchernobyl. Desde hace muchos años, Jace soñaba con ir allí para pintar el Gouzou y aportar un poco de ligereza a un lugar cargado de memoria. Su proyecto quiere ser un homenaje a todas las víctimas, a quienes sufrieron y siguen padeciendo las consecuencias de esta tragedia. En 2019, el artista vivió cuatro días en la ciudad fantasma de Prypiat. Es uno de los pocos artistas del mundo que ha tenido ese privilegio. Allí pintó veintiséis frescos originales integrados en los edificios y en el espacio urbano abandonado, en un decorado donde la naturaleza y los animales vuelven a adueñarse del lugar. En Cœur Sensible, Jace presenta fotografías originales realizadas allí. Las imprimió sobre madera antes de retrabajarlas una a una con pintura. Con colores deliberadamente desvaídos, cada imagen es un testimonio crudo de la catástrofe que la presencia del Gouzou intenta desdramatizar. El realizador Sami Chalak acompañó al artista durante esta aventura. Se presentará una película que documenta esta experiencia, junto con otros vídeos, en una gran pantalla dentro del espacio expositivo. El amor, como necesidad Frente a las crisis y los desvíos del mundo, Jace plantea una evidencia: «hoy realmente necesitamos amor». No como sentimiento abstracto, sino como acto. En un mundo que se endurece, donde las tensiones se multiplican y las fragilidades quedan expuestas, hablar de amor se vuelve esencial: hay que apoyarse, mantenerse unidos, cultivar la solidaridad. Esta parte, la más amplia de la exposición, refleja plenamente la importancia de este tema para el artista. En un primer momento, Jace incluso había pensado en dedicarle una exposición entera. Presenta una serie de unas cuarenta telas de lino de un mismo formato: 60x60 cm. En ellas, el Gouzou se muestra más tierno, más cómplice. Para quienes disfrutan con las sorpresas, la exposición reserva algunas obras inéditas, entre ellas una escultura de tirada limitada, una rara ocasión para descubrir al Gouzou en tres dimensiones.
Fuente: paris.fr — foto: Courtesy galerie Mathgoth (Paris)
