Mathias Kiss ocupa el Petit Palais con una instalación de espejos que dialoga con la arquitectura del lugar, transformando el reflejo de los visitantes en una experiencia sensible de movimiento y encuentro.
Liquid Mirror, instalación / estructura de madera, mosaico de espejos, 2026 Mathias Kiss ocupa el Petit Palais con Liquid Mirror, una instalación in situ concebida en diálogo con la arquitectura del edificio de 1900. La instalación se presenta como una superficie de espejo fragmentada, compuesta por módulos cuadrados que parecen licuarse y atravesar el espacio. Organizada según una trama rigurosa, esta materia reflectante adopta, sin embargo, un comportamiento fluido: desciende, se despliega y se prolonga por el suelo como si el propio monumento entrara en movimiento. La fragmentación en módulos evoca la lógica del píxel, unidad mínima de la imagen digital. Mathias Kiss traslada así al espacio patrimonial una sintaxis propia de la era tecnológica: el píxel abandona la pantalla para convertirse en materia arquitectónica. Allí donde la arquitectura afirma estabilidad y permanencia, Liquid Mirror sugiere un estado transitorio; el monumento no se transforma, sino que parece estar momentáneamente atravesado por un fenómeno luminoso. Situada en el eje de L'Allégorie Le Triomphe des femmes de Georges Picard, la instalación dialoga con ella. A la ascensión pintada responde una caída luminosa; a la figura unificada, una presencia multiplicada. El espejo no propone una nueva imagen: capta el presente. Los visitantes aparecen fragmentados, superpuestos, integrados en la obra. En el marco de una Nuit Blanche marcada por el amor, la obra se convierte en una experiencia relacional. El amor no se ilustra: se manifiesta en el reflejo compartido, en la superposición de las siluetas, en la presencia del otro dentro de la propia imagen. Mathias Kiss, artista plástico francés de origen húngaro, nacido en 1972 en Poissy, vive y trabaja en Paris. Formado en los oficios de la pintura y la restauración de Monuments Historiques (Musée du Louvre), fundó en 2002 el atelier Attilalou. Desde 2008, desarrolla una obra singular: Miroir Froissé, serie 90°, Sky Painting, expuesta en el Palais de Tokyo y en el Mobilier National. Su trabajo difumina las fronteras entre artesanía artística, diseño y arte contemporáneo, reinventando los códigos clásicos para esculpir espacios que desafían la percepción. Un proyecto apoyado por la Fondation Loo&Lou pour l’art contemporain, bajo la égida de la Fondation de Luxembourg, con la participación del Petit-Palais - Musée des Beaux Arts de la Ville de Paris.
Fuente: paris.fr — foto: © Alice Heart © Adagp, Paris, 2026
