Arte y videojuegos en el Jardin des Traverses.
Vídeo, instalación, performance, música, exposición y videojuego. En el marco de la Nuit Blanche, el Jardin des Traverses acoge un encuentro entre dos colectivos que exploran el videojuego como medio artístico: Fantasia Malware, con sede en Berlin, y Distraction, colectivo parisino. A través de instalaciones jugables, películas y performances, sus prácticas cuestionan las formas narrativas de los videojuegos, los mundos virtuales y los relatos que producen, entre ficción, autobiografía y crítica social. La exposición reúne varias obras. Chevalhalla (Florie Souday, 2026) sumerge al público en un purgatorio poblado por caballos procedentes de videojuegos. El jugador encarna a una montura olvidada y atraviesa un mundo donde conviven équidos llegados de distintos universos, adoptando el punto de vista de estos compañeros esenciales pero a menudo ignorados. Into the Heavens sigue a dos bufones que buscan huir de una figura de autoridad opresiva, mientras que Landlords narra una vida a través de cinco propietarios, entre poema visual y crítica de la reproducción del capital. The Life of Saint Fiona Bianco Xena es una obra interactiva en la que la historia de una mujer se transforma según las miradas, cuestionando la construcción de los relatos públicos. Varios proyectos exploran la memoria, las ruinas y los espacios fantasma. Where Do Dead Malls Go? propone explorar un centro comercial abandonado inspirado en la estética de PlayStation 1, entre urbex, fascinación por las ruinas contemporáneas y reflexión sobre el declive del capitalismo tardío. Biskra Palms construye un espacio ficticio a partir de un parque californiano inspirado en un oasis argelino, mezclando memoria familiar, migraciones, duelo y espejismos. Rayon Vert es una experiencia de escritura interactiva en la que el jugador se convierte en el aparente autor de un texto que no controla por completo, cuestionando la responsabilidad y el apego. Por último, The unraptured birds dive in the pacific blue forever, película realizada a partir de The Sims 2, explora la vejez, la muerte y la persistencia de los personajes tras su desaparición, en una atmósfera contemplativa inspirada en un paraíso digital. El conjunto de la exposición plantea el videojuego como un espacio de creación, memoria y proyección, capaz de acoger relatos íntimos, políticos y especulativos, donde los mundos virtuales se convierten en lugares habitados por nuestros fantasmas contemporáneos.
Fuente: paris.fr — foto: Esther des Abbayes
