En el Théâtre de la Concorde, el teatro se concibe como un acto ciudadano. Con Kroum el Ectoplasma, dirigida por Elsa Saladin-Benattar, los alumnos de teatro del Conservatoire Nadia et Lili Boulanger se adentran en la comedia satírica y mordaz del gran dramaturgo Hanoch Levin para cuestionar nuestras identidades, nuestras grietas y nuestros sueños.
Kroum el Ectoplasma, una comedia satírica y mordaz de Hanoch Levin, dirigida por Elsa Saladin-Benattar con los alumnos de teatro del Conservatoire Nadia et Lili Boulanger. Kroum vuelve a su país. No ha visto nada, no ha aprendido nada, no ha vivido nada y trata de dar sentido a su vida… Como suele ocurrir en las obras de Hanoch Levin, las esperanzas y los sueños de Kroum chocan con la vida cotidiana y con los callejones sin salida de la condición humana. Sus fantasías dan paso a una realidad mucho menos seductora. Alrededor de este antihéroe, una multitud de personajes, con una vida cotidiana insignificante, buscan en vano la felicidad y dejan pasar tranquilamente la vida. En escena, quince alumnos muestran múltiples retazos de vida: la de Kroum, la de su madre, la de Takhti le joyau, la de Trouda-la-bougeotte, la de Tougati-l’affligé, la de Doupa-la-godiche, la de Shkitt le taciturne… Todo sucede en un barrio como tantos otros, con sus familias, sus amores y sus amistades. Este barrio, sus amores, sus amistades, sus personajes cotidianos, ¿podrían ser los nuestros? Esta obra cuestiona con humor nuestras identidades, nuestros miedos, nuestras grietas, nuestros sueños y el sentido que damos a nuestras propias vidas… Dirigida por Elsa Saladin-Benattar
Fuente: paris.fr — foto: Conservatoire Nadia et Lili Boulanger
