Una conferencia de Anick Abourachid. ¿Y si las aves tuvieran mucho que enseñarnos sobre nuestra propia forma de habitar el mundo y de innovar?
Descendientes de los dinosaurios, las aves presentan una extraordinaria diversidad de comportamientos y ocupan casi todos los hábitats del planeta. Sin embargo, pese a esta aparente variedad, sus cuerpos siguen siendo muy similares. ¿Cómo ha podido una misma arquitectura anatómica dar lugar a tal multiplicidad de formas de vida? ¿Cómo se explica esta formidable capacidad de adaptación? Los recientes avances en morfología funcional nos permiten comprender mejor este excepcional éxito evolutivo. Revelan cómo, a lo largo de la evolución, las aves han desarrollado soluciones sobrias, robustas e ingeniosas para desplazarse, alimentarse, comunicarse o interactuar con su entorno. Anick Abourachid es profesora de morfología funcional en el Muséum national d’Histoire naturelle (MNHN). Es investigadora de la unidad de investigación Mécanismes adaptatifs et évolution (Mecadev UMR7179) CNRS-MNHN. Estudia la forma de los animales en relación con su modo de vida y su hábitat dentro de un contexto evolutivo. Trata de comprender las adaptaciones morfológicas que, a lo largo de la evolución, han permitido a los vertebrados aprovechar las propiedades físicas de su entorno para habitar todos los medios del planeta. Colabora con especialistas en robótica para validar sus hipótesis y proponer soluciones tecnológicas innovadoras, robustas y energéticamente eficientes.
Fuente: paris.fr — foto: martin
