Combinando arte y moda, esta exposición explora uno de los pilares de la cultura sueca: un sentido compartido del orden, la moderación y la neutralidad, a menudo denominado «buen gusto». La exposición no pretende ni celebrarlo ni rechazarlo, sino cuestionarlo sutilmente para revelar cómo estas normas moldean los cuerpos, los comportamientos y los imaginarios.
Partiendo de gestos cotidianos –hacer cola, esperar el turno, comportarse debidamente–, «Todo está en orden» explora la tensión entre orden y distorsión, neutralidad e identidad, lo cotidiano y lo absurdo. El orden discreto que impregna la vida diaria sueca se pone a prueba mediante ligeras disonancias: todo parece querer encajar, pero algo se resiste, se desliza, escapa. A través de un conjunto de siluetas, esculturas, sonidos e imágenes, la exposición presenta figuras familiares que nunca acaban de encontrar su lugar. Maniquíes recompuestos, de proporciones fuera de lo común e identidades difuminadas, forman colas sin un destino claro. Las prendas, procedentes de distintas generaciones de diseñadores y diseñadoras –tanto consagrados como emergentes–, se combinan sin una jerarquía aparente. Aquí, la marca se desvanece en favor de las relaciones entre las piezas. El arte no ilustra la moda: la perturba, bloquea las siluetas, interrumpe las miradas e introduce fricciones. Un campo de ecos permite que pasado y presente se confundan y que lo familiar se vuelva extraño. La moda deja de concebirse como un producto o una imagen fija; aparece como un sistema en movimiento, frágil y dependiente del contexto y de la mirada. Los arquetipos se fusionan y renacen bajo otra forma para dar paso a un espacio donde el surrealismo, el humor y lo extraño se encuentran con lo cotidiano y lo banal. Diseñadores y diseñadoras de moda representados: - Hodakova - LLL - Love is Shouty but Iconic - Our Legacy - Per Götesson Artistas y diseñadores representados: - Anton Alvarez - Simon Skinner - Anna Uddenberg - Klara Zetterholm
Fuente: paris.fr — foto: Erik Pousette
