Las libélulas de colores brillantes, con las alas desplegadas, compañeras revoloteantes de nuestros paseos soleados, dedican los pocos meses de su vida aérea a reproducirse. Durante la temporada de buen tiempo, se nos ofrece la ocasión de admirar estos insectos. Sin embargo, su vida no se reduce a ese único período. De hecho, la mayor parte de su existencia transcurre en forma de larva acuática. Menos conocidas y más discretas, desempeñan no obstante un papel primordial en el equilibrio de los medios que ocupan, a veces durante varios años. Se invita al público a conocer estos insectos de proezas poco conocidas. Paneles, maquetas y fotografías permiten acercarse a la intimidad de estos animales y descubrir algunas singularidades. Por el Museum de Nantes Las libélulas de colores brillantes, con las alas desplegadas, compañeras revoloteantes de nuestros paseos soleados, dedican los pocos meses de su vida aérea a reproducirse. Durante la temporada de buen tiempo, se nos ofrece la ocasión de admirar estos insectos. Sin embargo, su vida no se reduce a ese único período. De hecho, la mayor parte de su existencia transcurre en forma de larva acuática. Menos conocidas y más discretas, desempeñan no obstante un papel primordial en el equilibrio de los medios que ocupan, a veces durante varios años. Se invita al público a conocer estos insectos de proezas poco conocidas. Paneles, maquetas y fotografías permiten acercarse a la intimidad de estos animales y descubrir algunas singularidades. Por el Museum de Nantes
Fuente: Nantes Métropole
