La Historia no ha conservado los nombres de los migrantes que fregaban los platos en las cocinas del restaurante más lujoso del Titanic. Nadie recuerda sus vidas ni sus muertes. Así que Giovanni Pastore, pasajero clandestino encargado de limpiar a diario las 3177 cucharillas de postre destinadas a los pasajeros de primera clase, nos cuenta su travesía y sus sueños con humor y ternura, dando vida a sus propios fantasmas, con la esperanza de que, desde el fondo del océano, su relato llegue hasta nosotros.Texto de Patrick KermannEspectáculo unipersonal con Titouan Le BrasDirección escénica de Léa Cadot Legoff
Fuente: Nantes Métropole
