Tras Hugo décorateur, actualmente presentada en la Maison de Victor Hugo, esta exposición explora los vínculos entre Victor Hugo y la arquitectura, poniendo de relieve cómo se manifiesta en su obra literaria y gráfica.
Escritor romántico, dramaturgo consagrado, poeta comprometido, artista visionario y decorador, Victor Hugo mantiene una relación privilegiada e ineludible con la arquitectura, que siempre fue una profunda fuente de inspiración para él. Iglesias, catedrales y castillos llenan sus cuadernos y dan sentido a sus relatos. Como en la primera mitad del siglo XIX, cuando la literatura y la arquitectura estaban estrechamente vinculadas y la cuestión del patrimonio adquirió una importancia central, el poeta se convirtió en un ferviente defensor del patrimonio tras su célebre alegato «Guerre aux démolisseurs» de 1825. Su obra más famosa sobre este tema sigue siendo, por supuesto, la novela Notre-Dame de Paris, un auténtico manifiesto estético publicado en 1831, en el que desarrolla su particular concepción de la arquitectura: la catedral, monumento grandioso, remite tanto a la historia como a la escritura. En el famoso capítulo «Ceci tuera cela», el escritor establece una analogía entre las piedras y las palabras. Ambas son materiales de construcción: la literatura es una arquitectura de palabras, del mismo modo que la arquitectura es una escritura de la historia. Esta presencia de la arquitectura también aparece en otras novelas, donde los edificios que estructuran y jalonan el relato ocupan un lugar destacado. Este interés por los motivos arquitectónicos impregna asimismo toda su obra gráfica. Castillos y torreones, ruinas y calzadas, iglesias y catedrales, fortalezas y escaleras… conforman desde muy pronto la principal iconografía de sus cuadernos de bocetos y dibujos. La capacidad de observación y la imaginación de Victor Hugo se despliegan a través de monumentos reales o soñados, célebres o íntimos, precisos o visionarios, inmensos y diminutos, grandiosos o modestos. Este enfoque también abarca una arquitectura personal en Hauteville House, su hogar durante el exilio en Guernesey, donde experimentó con una visión arquitectónica tridimensional.
Precio: De 0 a 11 euros.
Fuente: paris.fr — foto: Maison de Victor Hugo
